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martes, 13 de mayo de 2014

El destello de Eurovision en Twitter




Conchita llegó, cantó y atrajo los votos que le dieron el triunfo en Eurovisión. Durante la emisión del festival de Eurovision en La 1, es posible que alcanzara mi máximo de actividad en Twitter en lo que va de temporada. Los datos publicados sobre audiencia social - de los que hay que hablar largo y tendido- podrían confirmar que ha conseguido ser el evento más seguido en redes sociales hasta este momento aunque puede que sea desbancado en breve por la final de la Champions League que también emitirá La 1. Pocos contenidos emitidos por televisión son capaces de crear una experiencia tan divertida. Eurovision sin Twitter no es lo mismo.

Incluso cuando formaba parte del equipo de RTVE.es la emisión del Festival no era el tipo de programa que atrajera mi atención. Sin embargo el contacto con el trabajo que lo rodeaba me fue descubriendo algunos de los aspectos clave. Por ejemplo que existe una comunidad importante de fans que son el motor de las acciones que se emprenden en redes sociales. Los primeros años ocurrieron eventos que impulsaron el ruido que generaba de por si Eurovision llevándolo por primera vez a un espacio que hasta ese momento no había sido relevante para el concurso. Chikilicuatre provocó un terremoto en unas redes sociales que por entonces conformaban un mapa muy diferente. Mucho tuvo que ver el hecho de que RTVE decidiera utilizar la web como la plataforma central para la elección del representante a Eurovision. Un papel que fue disminuyendo en intensidad año tras año o, al menos, cambió de guión.

Mi percepción del tema cambió el año pasado. Echaba un vistazo a mi TL de Twitter para ponerme al día y lo que leí motivó que cambiara de canal y comenzara a seguir la emisión del festival en la tele. En Twitter se estaba contando la historia de lo que sucedía en el Festival de una forma alternativa con auténticos retos de ingenio que me estaban otorgando un momento muy divertido. El impulso que provocó el que algunos usuarios muy seguidos quisieran divertirse y comentar, aumentaba el impacto de forma exponencial y provocaba, estoy seguro de ello, que otros usuarios que no seguían la emisión se sumaran a ella. Necesariamente para disfrutar de la experiencia completa había que estar viendo la televisión en ese momento. En mi caso, no pude dejar de ver la emisión y por primera vez desde que puedo recordar  vi todas las actuaciones. Los comentarios abordaban todos los aspectos del festival: vestuario, aspecto musical, coreografías, vídeos introductorios... de ninguna forma los comentarios en la emisión pueden llegar a tal nivel de profundidad. Comprendí algunos aspectos del uso de Twitter como segunda pantalla que hasta ese momento no había tenido muy claros. 

La simbiosis a la que se suele aludir entre Twitter y la TV, cuya demostración es un empeño más de la primera que de la segunda, es en la mayoría de las ocasiones una relación en la que es claro que la influencia va de la emisión a Twitter y no al revés. Son los acontecimientos televisivos los que encienden la mecha de la conversación social de forma inevitable. No tiene demasiada ciencia, cualquiera puede prever por ejemplo que un evento deportivo de cierto calibre va a provocar un aumento considerable de los comentarios y la conversación en Twitter. Es cada vez mas habitual que las cadenas de televisión incluyan en pantalla hashtags y visualizaciones de lo que está ocurriendo en las redes sociales retroalimentando la actividad que ocurre en ellas. La TV es el combustible principal. Incluso sin que los dinamizadores sociales de las cadenas y sus cuentas oficiales hicieran nada, la actividad tendría lugar. Por eso hay quién se pregunta si es realmente necesario dedicar recursos en determinados eventos televisivos para activar la conversación. Mi conclusión es que si. A la vista está como una marca como Wilkinson aprovechó la efervescencia generada por Conchita para lanzar un divertido tweet cierto es que no se trata del propio emisor del contenido, pero igualmente el propio canal puede identificar perchas que le permitan atraer aún más la atención, generar tráfico sobre su web, etc. Para ello es necesario disponer de dinamizadores que sean capaces de entender lo que sucede y poner en marcha una acción sobre el terreno.

Al llegar la emisión a su final tuve un interesante intercambio de ideas via Twitter. Se debatía, una vez más, si era o no tan relevante lo que había sucedido en Twitter durante la emisión.Un punto importante que destacaba Teresa Diez era que normalmente ni se mide, ni se reporta bien lo que sucede en Twitter. Normalmente, hasta el momento, el cómputo del llamado "share social" que manejaban las cadenas se extrae del grupo de hashtags que incluyen los denominativos del programa o emisión en cuestión, sin incluir otros que tienen también relación con la conversación. Porque por mucho que las cadenas se empeñen en encauzar la conversación promocionando uno o varios hashtags, los usuarios acaban ampliando ese universo. Esto es lo que hay detrás de las grandes diferencias entre quienes se han postulado como medidores del share social. Así es como parece funcionar Tuitele, recientemente adquirida por Kantar Media. En el caso de Eurovision junto a #Eurovision #EurovisionTVE por ejemplo, aparecían otros como #trospidvision #mujerbarbuda etc que hacían también relación a lo que estaba sucediendo en la pantalla. A menudo estos hashtags "alternativos" eran los únicos que se usaban.

Al Tuitchat que mantuvimos se unieron también Rubén Vara (@ruvara) de Atresmedia y Carlos Martín-Lebrón (@analisisweb) aportando otros valiosos puntos de vista sobre el asunto.

Tengo mucha precaución con todo lo que se refiere a este "share social". No entiendo por qué es un "share". ¿Con respecto a qué lo es?. No veo que tenga una metodología definida que lo acerque aún más a la realidad de la actividad que rodea a un programa de televisión. Tampoco tengo claro qué redes sociales van a estar incluidas. Sin embargo las cadenas de televisión tienen fascinación por él. Es un nuevo ranking en el que competir. Creo que es un tema que les incumbe solo a ellas, no veo el mismo interés en los anunciantes por ejemplo. Quiero decir, ¿realmente monetizan más por ese share social?.

Sin duda, en algún punto, la actividad en redes sociales ha de tenerse en cuenta y debe suponer un mayor valor pero esto requiere de una construcción profunda de una nueva medición de audiencias que hasta dónde yo conozco ni ComScore, ni Kantar, ni Tuitele han sido capaces de ofrecer hasta este momento. Y si pueden, no lo han demostrado.

Photo Credit: the_jetboy via Compfight cc



domingo, 12 de enero de 2014

Un nuevo circo para la Televisión

El primer espectáculo del Cirque du Soleil al que asistí fue "Alegría". Creo que era la primera gira que realizaban en España. El que teóricamente fuera un circo, me ponía en guardia pues hacía años, sino décadas, que el circo había dejado de tener ninguna relevancia para mí. No me gustaba ver a los domadores de animales. Me resultaba desagradable pensar en su vida, yendo de acá para allá, encerrados. Tampoco entraba ya en mis parámetros de pensamiento la forma de abordar el entretenimiento en directo que encontraba en el circo.

Entonces asistí a "Alegría" y vi algo nuevo. Encajaba en mi pensamiento, en el tipo de experiencia de entretenimiento que buscaba. El Cirque du Soleil había reinventado un espectáculo con siglos de existencia, del que el público había ido desconectado paulatinamente. En el presente podría afirmar que el Cirque du Soleil es el "Apple" de los espectáculos circenses. Es de sobra conocida la manera en la que enfocan sus espectáculos, fusionando acrobacias casi imposibles con danza, música, humor, etc. No me extenderé en ello. Lo que me llama la atención es que ese modelo ha supuesto un cambio definitivo para toda la industria. Ha servido para que entren nuevos agentes que han entendido que el circo debe ser un nuevo concepto que tenga cabida en los gustos y la forma de entender el entretenimiento en nuestra sociedad. Reflexionaba esto mientras asistía con mis sobrinas al espectáculo navideño del Circo Price de Madrid. Ahí estaba presente el cambio de concepto que ha ocurrido desde que el Cirque du Soleil puso en marcha una nueva forma de espectáculo. Son los mismos mimbres: mestizaje con otras disciplinas, desaparición de los elementos circenses que no conectan con la sociedad, enfoque dirigido a un target amplio, etc.

La televisión como industria ha sido comparada a menudo con el circo. Normalmente de forma peyorativa. Pero me parece ver una analogía entre ambos mundos. Al fin y al cabo se trata de entretenimiento. La televisión ha sido ya modificada por la evolución tecnológica, por la conectividad. En paralelo. la sociedad, el veerdadero gran motor de todo cambio, ha cambiado sus costumbres, su manera de percibir el entretenimiento ofrecido por los canales de televisión. El pacto no escrito sobre el que se construye la emisión de contenidos televisivos: gratuidad a cambio de publicidad, no funciona y se ha quebrado.

El declive de la relevancia de la televisión es un hecho que viene comentándose desde hace mucho tiempo. La pregunta es ¿cuál es el nuevo "circo"?, ¿quién será el Cirque du Soleil de la televisión?. Algunos apuntan a Netflix y plataformas similares, otros a HBO o Comcast. YouTube solo supone un cambio en la forma de distribución, replica el modelo televisivo pero adaptado a la tecnología. El cambio tiene que abordar todos los aspectos, no solo la distribución, sino también la producción y los canales de contacto con el usuario. El mestizaje - por ejemplo con el videojuego -, el aprendizaje de lo sucedido en otras áreas del entretenimiento, deberían ser la semilla del nuevo circo para la televisión.